Los Llanos Venezolanos

Más de la cuarta parte del territorio venezolano se incluye en la denominación de "Llanos" formada, por una vasta extensión territorial que recorre el país de Este a Oeste a lo largo de los estados Monagas, Guárico, Anzoátegui, Portuguesa, Cojedes, Barinas y Apure, con una inmensa superficie de relieve casi plano. Sus alturas oscilan entre 0 y 500 metros sobre el nivel del mar. 

El elemento dominante son las sabanas, que presentan una gran variedad de tipos, que van desde las ralas y abiertas, hasta las arbustivas y arboladas, pasando por las inundables con gramíneas resistentes a esas condiciones, donde destacan: esteros, palmeras y matas llaneras. A lo largo de los cursos de agua crecen los bosques de galería. 

Una contribución característica venezolana a la leyenda popular es el llanero o ganadero de las sabanas del llano. El baile nacional, el joropo, y sus respectivos instrumentos populares tales como el cuarto, arpa y maracas se asocian a los modos de vida del llanero. Se subdividen en los Llanos occidentales, los Llanos centrales, los Llanos orientales y la depresión del Unare.
Las principales ciudades de Los Llanos son, en su mayoría, las capitales de los estados que conforman la región: San Fernando de Apure en Apure, en Barinas su capital con el mismo nombre, Guanare en Portuguesa, San Carlos en Cojedes y Maturín en Monagas . Se suman a la lista por su importancia Caripito en Monagas, El Tigre y Píritu en Anzoátegui, Calabozo y Valle de la Pascua en Guárico, El Baúl en Cojedes, Acarigua en Portuguesa y en Apure Guasdualito y Elorza. Según las características de sus paisajes podemos señalar tres áreas geográficas principales en Los Llanos. 

Apure, Barinas y Portuguesa se unen en la primera de ellas, los llanos occidentales, que a su vez se divide entre los llanos bajos, con alturas inferiores a los 100 metros sobre el nivel del mar, y los llanos altos, que se encuentran a los pies de Los Andes. Los llanos bajos se caracterizan por sus bancos, bajíos y esteros que durante el invierno son cubiertos por inmensas inundaciones producto de las persistentes lluvias, mientras que los llanos altos ofrecen páramos, montañas y piedemontes con suelos óptimos para la actividad agropecuaria. Cojedes y Guárico son las dos entidades que conforman los llanos centrales, compuestos por altiplanicies, mesetas, valles y planicies aluviales. Las tierras ubicadas en el oriente de Cojedes, hacia los llanos altos occidentales, cuentan con el mayor potencial agrícola, mientras que en Guárico los apacibles ríos se encargan de rodear valles de considerable fertilidad, compensando planicies sujetas a inundaciones anuales. Por último están los llanos orientales, situados en Anzoátegui y el occidente de Monagas, cuya geografía se concentra en planicies y mesetas, destacando estas últimas con alturas de hasta 400 metros sobre el nivel del mar. Son los suelos de las mesetas llanas, con elevaciones inferiores a los 40 metros, los que ofrecen las mejores condiciones físicas para la actividad agropecuaria. 

Al igual que en sus paisajes, la diversidad no está ausente en el clima de Los Llanos, en las planicies de los llanos bajos, principalmente en los llanos centrales, cuentan con un clima intertropical lluvioso de sabana, lo que origina, numerosas inundaciones, en algunos casos anuales. Los llanos altos occidentales, hacia Barinas cuentan con un clima de Páramo pluvial subandino, en el resto de la región al igual que en el sur de los llanos orientales predomina el clima de bosque con sus distintas variantes: seco tropical, húmedo tropical, muy húmedo tropical, así como húmedo montano y premontano. La temperatura en Los Llanos registra un promedio anual de 27 grados centígrados, oscilando entre una mínima de 22 grados y una máxima de 34. Característico de la región son sus marcadas estaciones: una sequía, vehemente en los llanos centrales, y un período de lluvias, que suele ser muy persistente en el sur de la región. Durante la sequía, el polvo levanta y predominan tonos amarillos y marrones, mientras que en el período lluvioso el verde se apodera de la región.

Numerosos ríos son protagonistas en los paisajes de la región. El río Apure cruza de oeste a este los llanos occidentales, alimentado su torrente en el norte por las afluencias del Uribante, Sarare, Caparo, Suripa, Ticoporo, Canaguá, Masparro, Santo Domingo, Portuguesa y Guárico. Al sur este se encuentran el Meta, Cinaruco, Capanaparo, Arauca y Arichuna, mientras que hacia el este, Guariquito, Manapire, Zuata, Pao y Caris se suman al cauce del Orinoco desde el norte. Hacia el extremo este de la región, los llanos orientales dejan cruzar sus tierras a los ríos Morichal Largo, Uracoa, San Juan y Guanipa, que desembocan en el Delta el Orinoco, y en el norte abren paso al Unare, Neverí, Manzanares y Aragua, que terminan su camino en el mar Caribe. Junto a sus relieves, clima y su hidrografía, completan las riquezas y aumentan la biodiversidad de Los Llanos su Fauna y Flora.

La región se caracteriza por el alto número de animales que conviven en sus ecosistemas, siendo el verano el mejor momento para disfrutar al máximo de la amplitud de la fauna llanera ya que las especies convergen alrededor de lagunas y morichales. Chigüires, manatíes, toninas, cunaguaros, zorros, venados, báquiros, también conocidos como cochinos de monte, babas, garzas reales, el gabán, osos hormigueros y el caricare son los más representativos de la región. Los principales representates de su flora son el Alcornoque, el Merecure, el Samán, el Lirio de Agua, el Chaparro, el Cañastófilo Llanero, la Flor de Nácar y la Palma Llanera, entre otros árboles, que se levantan a lo largo de las sábanas, palmares y bosques.